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jueves, julio 23, 2009

El mendigo


Esta imagen es un fragmento del mural que cubría la pared lateral de la Universidad Isaac Newton, la cual fue cerrada hace algunos años porque no cumplía con los requisitos de certificación para proveer cursos de educación superior. Acabo de descubrir que el mural desapareció bajo una proliferación de grafiti de gran formato y sólo queda esta estampa local: un mendigo sentado a la orilla de la calle.

viernes, mayo 01, 2009

¿Por qué el capitalismo no se va al carajo?


«8 horas de trabajo
Capitalismo al carajo!!»

UERS - 30

Ehem...

El límite de horas laborales, la inclusión de una hora obligatoria de almuerzo y los recreos de 15 minutos dentro de un bloque laboral de cuatro horas son verdaderos logros de la clase trabajadora. Estos límites y beneficios de tiempo laboral para los trabajadores asalariados son verdaramente justos. De hecho, uno de los más extraños descubrimientos que se hizo al implementar horarios más estrictos, regulados por la ley, es que estos ayudan a la productividad en la industria. Al cambiarse el énfasis administrativo de un enfoque por más trabajo laboral a otro que exige más y mejores resultados, se transformó toda la concepción del manejo del recurso humano en función de la eficiencia (menos costo) y la efectividad (más y mejores resultados).

Es un análisis bastante ingenuo suponer que los logros de la clase trabajadora organizada que son asimilados por un sistema económico capitalista se oponen o socavan el capitalismo. No lo hacen. De hecho, una de las consecuencias de fijar un límite a las horas laborales de los trabajadores asalariados (el límite máximo de ocho horas diarias o 40 horas semanales) es que se generó un fenómeno completamente nuevo que no sólo transformó sino que también ha sostenido el creciente desarrollo del capitalismo en el siglo XX y XXI: se inventó el ocio como fenómeno económico. A raíz del desarrollo masivo de tiempo de ocio para la clase trabajadora surgieron los parques de diversiones permanentes (desde Coney Island hasta Disneyland), florecieron la industria del entretenimiento (la industria editorial y de los nuevos medios de difusión: radio, cine, televisión), y se consolidó la base de la sociedad de consumo (que ha hecho prosperar los centros comerciales y su particular cultura de consumismo).

Si alguien propusiera quitar a los salvadoreños sus días y sus horas de ocio, no sólo protestaría la clase trabajadora. Al frente de ellos estarían todos los comerciantes y empresarios que se enriquecen gracias a las demandas comerciales que genera el ocio.

Los sistemas económicos, todos ellos pero sobre todo el capitalismo por ser tan flexible bajo ciertas condiciones, se pueden adaptar con sorprendente rapidez a las nuevas "necesidades" económicas de una población. En teoría, el comunismo también podría adaptarse a una realidad dinámica pero es el menos flexible de los sistemas económicos. El comunismo podría funcionar en un mundo ultra estable liderado por personas sabias, justas y moralmente impecables, y en un país que tuviera a su disposición todos los recursos para ser económicamente autosuficiente. Pero ese mundo no existe porque ningún país es completamente autosuficiente. Y porque en los últimos cinco mil años de la historia de las civilizaciones aun no hemos conocido líderes sabios, justos y moralmente impecables. Vivimos en un mundo interdependiente. Y no hay nada malo en ello. Yo me atrevo a afirmar que la libertad es una consecuencia de la interdependencia de los pueblos.

Así que ¿se ha ido el capitalismo al carajo porque la clase trabajadora ganó una batalla contra la opresión laboral? La respuesta obvia es no. Lo que queda, en mi opinión, es que la verdadera reinvindicación política de la clase trabajadora fue demostrar su poder para lograr cambios debido a que tomaron conciencia de su vocación por la libertad y se apropiaron de ella. Y la interdependencia humana que permitió ese triunfo se hace igualmente evidente en el capitalismo: sin trabajadores no hay industria; sin trabajadores no hay capitalismo y tampoco podría haber comunismo. Y el cemento que une a las personas es lo que ya sabemos que bajo ningún sistema puede faltar: la libertad, la justicia, la paz.

Toda teoría política y económica es temporal, y tiene una etiqueta con la fecha en que sus preceptos caducarán. Toda teoría política y económica es un ajuste de cuentas con el pasado o con la historia. Pero la humanidad no es la historia, se aparta imparable del pasado, y lo que quiere desde el principio de los tiempos es algo mucho más simple y poderoso que un ideal político: demanda la felicidad.

Todas las luchas humanas se orientan hacia la búsqueda de la felicidad. Qué obvio y qué irritante es esto para los teóricos políticos. Pero no para los filósofos ni para los poetas ni para el ser humano común y corriente.

¡Así que viva el trabajo! ¡Y el ocio también!


La imagen fue creada este día durante la marcha del primero de mayo, sobre la 25 avenida norte, media cuadra antes de llegar a la Universidad Nacional.

Primero de Mayo


¿Si hoy se celebra el día del trabajo por qué es vacación?

Propongo un día dedicado al ocio en el que se trabaje doble jornada.

martes, abril 14, 2009

El gato y el ratón


Una ingeniosa pieza de arte urbano en la Universidad de El Salvador. Se encuentra en una esquina del auditorio de la Facultad de Derecho, si no me equivoco.

domingo, septiembre 14, 2008

Ciudad imaginada

«Exhibir este tipo de "Obras" durante el mes de la fotografía de San Salvador, pero también, en otras oportunidades, en centros culturales o en galerías de Suchitoto revela simplemente un acto de impostura. Un fraude intelectual que consiste en especular con valores culturales fotográficos aún en una etapa emergente para autoproclamarse artistas conceptuales, pretendiendo que “nos traguemos el hueso”.»
Christian Poveda, Caminatas aburridas, Contrapunto, 12 de septiembre de 2008.

Estas fuertes palabras no dudan. Renuevan una acusación que se les ha hecho en varias ocasiones a los artistas salvadoreños: con ellas se señala a un grupo de fotógrafos novatos (“en una etapa emergente”) de especular con los valores de la fotografía para montar un “fraude intelectual” con el único propósito de “autoproclamarse artistas”. En esta ocasión el debate fue propiciado por un fotógrafo francés al criticar una exposición colectiva incluida en ESFOTO 2008. Christian Poveda cubrió la guerra de El Salvador durante la década de 1980 para la revista Paris Match. Actualmente vive en El Salvador. Entre sus últimos trabajos hay una colección de retratos de pandilleros salvadoreños.

A quienes les interese, he incluido partes de ese debate en tres jornadas:

Ciudad imaginada I - la crítica de Christian Poveda.
Ciudad imaginada II - un comentario breve del artista Eduardo Chang.
Ciudad imaginada III - la respuesta del curador de la exhibición, Walterio Iraheta.

El blog de la exposición se puede encontrar en el enlace Ciudad imaginada. Los lectores pueden ahí juzgar por sí solos si las fotografías incluidas en la exposición son tan vacías y tan inexpertas como afirma Poveda.

* La fotografía es de Rodolfo Walsh.

Ciudad imaginada III

Walterio Iraheta, curador de la exposición Ciudad imaginada de ESFOTO 2008 responde a las críticas de Christian Poveda publicadas en Contrapunto.

Walterio Iraheta

Christian, me alegra mucho que hayas publicado tu crítica sobre la exhibición Ciudad imaginada, y te lo agradezco. Creo que es importante nutrirse de críticas tan densas y profesionales como la que tu haces en este caso especifico. También he visto la obra de Avedon cara a cara en Europa, no cabe duda que es estupenda, seguramente las otras muestras que mencionas haber visto en Francia serán igual de “majestuosas”.

Teniendo eso como introducción y punto de partida de tu texto en la revista Contrapunto, es claro que un proyecto modesto como ESFOTO y Ciudad imaginada te parezcan “poco trascendentales”, sobre todo si tu referencia es únicamente el blog que se creó para este proyecto.

Estoy totalmente de acuerdo contigo en cuanto a que la fotografía no se limita a activar una cámara. Si bien es cierto que en esta muestra, como en la mayoría de proyectos de esta naturaleza, no se ha llegado al cien por ciento, también lo es que, al ver con cuidado, cada proyecto tiene un objetivo fijado, un propósito definido, en algunos casos mejor conseguido que en otros, estoy seguro que en la mayoría de participantes hay un compromiso que va más allá del “paseo citadino o de un registro superficial de la realidad”, pienso sinceramente que las cosas comienzan de menos a más y que los procesos sirven para crecer, no conozco profesionales que surjan de la nada y de manera espontánea sin una previa preparación, experiencia y ejercicio. Te puedo decir con humildad que de eso se trata, de ir identificando y formando artistas que trabajen la fotografía con dignidad, respeto y calidad, obviamente eso no se consigue de la noche a la mañana, es un proceso largo que hay que hacer.

Por otro lado siento que en el país se tiene la concepción de que hablar de fotografía es hablar de fotoperiodismo, o decir fotógrafo es equivalente a decir fotoperiodista, como si el medio fotográfico estuviera limitado o fuera patrimonio exclusivo del fotoperiodismo. Con todo el respeto que me merecen el gremio, creo que es una visión un tanto limitada.

Pienso que tus valoraciones sobre Ciudad imaginada son un tanto apresuradas y desproporcionadas, “la falta de creatividad, consistencia y profundidad” son elementos que de igual manera se echan de menos en la muestra de fotoperiodismo de este año, en la que entiendo, estás involucrado, sin embargo considero que hay cosas interesantes en ella, a pesar de la pésima museografía, edición e impresión de material exhibido, que dan como resultado una exhibición cargada y desordenada, sin un eje temático y sin hilos conductores claros, además de la ingenuidad de sus curadores, tres en este caso, en intentar exponer todo y de todo, sin concentrarse en nada especifico, diluyendo la efectividad de un discurso también cargado y desordenado, sin mencionar el abuso de la técnica digital y la producción en algunos casos, de imágenes primarias, extremadamente reiterativas y vistas hasta la saciedad.

Al hablar de fraude intelectual, habría que dirigir la mirada a nuestros mediocres medios de comunicación, quienes sí “especulan con valores culturales fotográficos”, fraude del que editores, redactores, reporteros y fotoperiodistas, con mucha frecuencia son cómplices.

“El momento decisivo” de Bresson es un extraordinario aporte a la filosofía fotográfica. Es común que cualquier fotógrafo lo cite, convirtiéndolo en un cliché-mantra, no obstante, no es una verdad absoluta e infalible, las estrategias discursivas del arte contemporáneo van en otras direcciones, revisan, releen y cuestionan paradigmas de la historia del arte, en eso radica su aporte.

Finalmente, no recuerdo haber dicho o escrito en ninguna parte y mucho menos haber especulado o autoproclamado el epíteto de “artistas conceptuales”, lo que considero otra apreciación exacerbada en tu artículo.

De nuevo agradezco tus “aportes críticos”, en un país en donde como bien dices, carecemos de este elemento fundamental, siempre he creído en la buena interlocución, esa que no solo da respuestas absolutas sino mas bien abre posibilidades a nuevos cuestionamientos, que van mas allá de la descalificación automática de todo lo que no esta en nuestra línea de pensamiento.

* La fotografía es de Walterio Iraheta, curador y fotógrafo participante en la exposición Ciudad imaginada.

Ciudad imaginada II

El artista Eduardo Chang, incluido en la muestra colectiva Ciudad Imaginada responde a una crítica de Christian Poveda.

“[...] crear un complejo cuadro totalmente controlado por su autor hasta en sus más pequeños detalles”.
Christian Poveda

¿En serio? Digo, no tengo nada contra las posturas obsesivas compulsivas pero, de nuevo... ¿en serio? Y lo único para decir es que no me interesa en lo absoluto andar controlando mis productos tanto: de pronto y soy hijo de mi época. Quizá ahora me pueda sentir feliz de haber alcanzado la metafísica calidad de la insignificancia.

* La fotografía es de Eduardo Chang, y forma parte de la muestra colectiva Ciudad Imaginada.

Ciudad imaginada I

El texto a continuación es un fragmento (casi completo) del artículo de opinión Caminatas aburridas de Christian Poveda, originalmente publicado en Contrapunto el 12 de septiembre de 2008, en el cual se critica una exposición de fotógrafos salvadoreños que exploran la ciudad como tema. Poveda es un fotógrafo francés conocido en El Salvador por sus imágenes de la guerra de los 80 y de retratos de pandilleros salvadoreños.

Christian Poveda

Me complazco con la certeza de que la fotografía no se limita a activar una cámara, sino más bien a crear un complejo cuadro totalmente controlado por su autor hasta en sus más pequeños detalles. Instantáneas de una actuación sutilmente fijada por el objetivo, estas imágenes nos transmiten emociones, nos sacuden y hasta nos remueven. Desde que la fotografía deja de ser únicamente un documento hasta convertirse en objeto de arte contemporáneo, su valor testimonial se ha desplazado hacia la alegoría. Aparecen entonces nuevos formatos y formas de imágenes, nuevos lugares de presentación y circulación, nuevos materiales, nuevas realidades.

Es en medio de este periodo de gala fotográfica que descubro, a través de Internet, el blog de Walterio Iraheta, Ciudad imaginada, que expone su curaduría y muestra su exposición en el contexto de ESFOTO 2008.

Si la fotografía es fiel por naturaleza, el compromiso del fotógrafo consiste en realizar algo más que una simple imagen superficial de la realidad. Su capacidad de fijar un instante preciso, de enfocar un detalle particular, resume y cuenta una circunstancia precisa. En "La ciudad imaginada" de Iraheta, al contrario, en vez de captar un momento decisivo de la esencia de una situación o de una luz, nuestros fotógrafos, más bien, sufren conjugando el carácter imaginario de sus paseos citadinos logrando imágenes inconsistentes y un inventario sin profundidad, sin prejuicios ni punto de vista particular. Un Vía Crucis en la superficie de la ciudad sin ninguna emoción, para difundirnos imágenes desprovistas de carácter, de creatividad y totalmente insignificantes. Una disminución de la imagen a su dimensión digital para disimular la escasez de su carácter simbólico y estético.

Con toda evidencia la imaginación no se dio cita en este encuentro. Independientemente de las deficiencias, el punto común de estas imágenes, es la ineptitud. Esta muestra, no manifiesta únicamente la impotencia de sus autores, del curador y de sus patrocinadores para impactarnos, sino que además enuncia presunción.

Exhibir este tipo de "Obras" durante el mes de la fotografía de San Salvador, pero también, en otras oportunidades, en centros culturales o en galerías de Suchitoto revela simplemente un acto de impostura. Un fraude intelectual que consiste en especular con valores culturales fotográficos aún en una etapa emergente para autoproclamarse artistas conceptuales, pretendiendo que "nos traguemos el hueso".

Frente a una crítica artística totalmente inexistente en El Salvador, o más bien, debido a la costumbre de no expresarla directamente por considerarse como una gran ofensa, se da pie a dar contenido a cualquier tipo de labor. El circo comienza, se le da vida a una "Obra" cualquiera y desaparece rápidamente para señalarle al autor su rango de artista ante la sociedad. Como lo cita el famoso filósofo francés Jean Baudrillard "basta jugar con esta incertidumbre, con la imposibilidad de un juicio de valor estético referenciado para especular con la culpabilidad de aquellos que no entienden o que no han comprendido que no hay nada que entender?"

Ya es tiempo de dejar de tratar a los salvadoreños con tanta irreverencia y obrar por descubrir y ayudar talentos verdaderos. Solamente faltaría contar con dicha capacidad.

* La fotografía es de Adriana Martínez y forma parte de la exhibición Ciudad imaginada curada por Walterio Iraheta para ESFOTO 2008.

lunes, junio 30, 2008

Yo también soy lesbiana


El sábado fue el día del "orgullo gay". No me di cuenta hasta que la marcha terminó y descubrí algunas señales que quedaron en las calles, como esta alteración de una valla publicitaria sobre el Boulevard de Los Héroes. Me llamó la atención que el juego original de la línea "Tu delito" adquiriera otro sentido bajo la nueva frase: "Yo también soy lesbiana".

lunes, junio 16, 2008

¡Oh, mundo!


Un estarcido (también conocido como esténcil por la palabra inglesa stencil) sobre la Segunda Avenida Norte a la altura de la Novena Calle Oriente.

Sobre el estarcido en Wikipedia.