martes, abril 03, 2007

Nuevos ministerios: viejos monstruos

El año pasado fuimos testigos de la vampírica resurrección del ya extinto Ministerio de Justicia que ahora conocemos como de Seguridad Pública. Como con todos los casos en que se crea (o se recrea) una cartera estatal, René Figueroa se vio obligado a configurar otro sistema burocrático con su carpeta de gastos, es decir, su banco de sangre presupuestaria. Sin duda, necesitamos justicia pero, ¿necesitamos dos ministerios, el de Seguridad Pública y el de Gobernación, para garantizar que se cumpla?

Este año, el Ministerio de Turismo continúa multiplicándose por un sistema horizontal de clonación burocrática. Quien alguna vez haya entrado al edificio de esta cartera habrá notado que se parece mucho a una típica agencia de publicidad, excepto que dos tercios del espacio contiene escritorios desocupados. Y dado que no se trata de una cartera productiva, como el Ministerio de Agricultura o el de Educación, la única manera que Rubén Rochi tiene para demostrar crecimiento es por medio de la automultiplicación. Así, el MiTur, que partió de la célula madre del inmortal ISTU, y que se confunde a veces con su gemela Corsatur, tiene ahora un mini mí ( "mini me", in English if you please): el "novedoso Viceministerio de Turismo", que, de acuerdo a la nota publicada en El Diario de Hoy el 26 de marzo, tiene exactamente la misma misión que el MiTur, es decir, el mismo inútil ADN político.

Por otro lado, hay una pequeña dependencia del Ministerio de Educación que sí tiene el tamaño y los gastos de una cartera estatal: Concultura. Como el hombre invisible, lo vemos y no lo vemos, pasa y no pasa, hace y no hace cultura, es y no es un ministerio. Lo cierto es que un viejo rumor, el de convertir a Concultura en un ministerio para que "reciba más financiamiento", ha resurgido ante la perspectiva de que el Centro Nacional de Artes se transforme en una institución académica para las artes. Poco importa que esto constituya una forma de competencia desleal subsidiada con fondos públicos, ya que existen instituciones académicas certificadas, tanto estatales como privadas, que podrían administrar una carrera en artes, si realmente se necesita, recurriendo a sus ya existentes estructuras administrativas.

Por si fuera poco, Elizardo González Lovo, el diputado "transportista" del PCN, ha planteado que el monstruo del transporte público, necesita, como la criatura del doctor Frankenstein, una novia. Cito sus palabras: "En la comisión de Obras Públicas y Transporte (de la Asamblea Legislativa) estamos discutiendo la creación de una ley para el transporte de pasajeros y una para el tránsito y la seguridad vial. Además creo que hay que elevar el Viceministerio de Transporte a la condición de ministerio". Conociendo los precedentes de este hombre Lovo, recordemos que cada vez que se ha formulado una amplia ley que pretende regular todo un sector social, una nueva cartera o dependencia estatal se crea para administrar esa nueva ley. Así que este "además" no es tan casual. No se sorprendan el día que los partidos políticos comienzen a desenterrar cadáveres para armarle una nueva novia al monstruo del transporte público en el sucio laboratorio de la Asamblea Legislativa.

Referencias: 1. Crearán nuevo viceministerio de turismo. 2. La cita de Lovo aparecía en el siguiente artículo, pero la cita en sí ha desaparecido, El problema insuperable del transporte público, así que incluyo también un enlace al caché de google, El problema insuperable del transporte público (caché). 3. La idea de reconvertir a Concultura en un ministerio es sólo un rumor pero está ampliamente fundamentado por fuentes históricas y por una corriente de opinión muy generalizada entre la élite artística. Durante el período presidencial de José Napoleón Duarte se creó, en 1985, el Ministerio de Cultura y Comunicacion que se convirtió en un bastión propagandístico del Partido Demócrata Cristiano. Una infame ley decretada el 31 de mayo de 1985 (Diario Oficial No. 102, Tomo No. 287, 3 de junio de 1985) le permitió a este ministerio canibalizar los recursos presupuestarios de otras carteras estatales: "para el cumplimientos de sus atribuciones, autorízase al Organo Ejecutivo para que a través de los Ministerios de la Presidencia, de Planificación y Coordinación del Desarrollo Económico y Social traslade los recursos que (el Ministerio de Cultura y Comunicaciones) necesite". Para realizar su labor, el ministro Julio Adolfo Rey Prendes consumió recursos estatales sin restricción alguna y destruyó los irremplazables archivos en video del Canal 10 para grabar cientos y cientos de horas de discursos y actividades de Duarte; en el proceso fueron borradas para siempre las únicas entrevistas de televisión realizadas con artistas como Salarrué, Claudia Lars, Valero Lecha, Edmundo Barbero y Toño Salazar. Cuando Alfredo Cristiani llegó al poder en 1989, su primera acción ejecutiva fue suprimir el Ministerio de Cultura, eliminando de un golpe a los ideólogos y propagandistas de Duarte, pero mantuvo las antiguas direcciones de arte las cuales agrupó bajo una dependencia del Ministerio de Educación y que ahora conocemos con el nombre de Concultura. En una entrevista publicada por El Faro el 18 de diciembre de 2006, César Menéndez propuso una vez más la creación de un "Ministerio de Cultura" con estas palabras: "Ahora Concultura se debería independizar como un ministerio y crear toda una estructura alrededor de él. Ser un apéndice de Educación me parece una cosa aberrante para la cultura. Además, que ese Ministerio de Cultura elabore un plan general a 50 años para que cada presidente que llegue no se vaya a masturbar el coco pensando qué va a hacer para trabajar por la cultura salvadoreña. Creo que tenemos suficiente conocimiento de la historia y de la cultura, y quienes son los actores de ella, para venir a perder el tiempo de esa manera." 4. Algunos ministerios desaparecidos: Ministerio de Negocios Eclesiásticos; Ministerio de Beneficencia (una de sus funciones la cumple hoy el Ministerio de Salud Pública); Ministerio de Planificación; Ministerio de Fomento; y el Ministerio de Guerra (parte esencial de la estructura política de los gobiernos militares, no es igual al actual Ministerio de Defensa, que administra a la fuerza armada de El Salvador bajo la conducción ejecutiva de un presidente civil).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Un impecable cuento de terror, un excelente periodista. Lástima la realidad que celebra a los monstruos, a los compadres hablados y no a los artistas como tú, maestro.

GuSaNiTa dijo...

k miedo!!
escribes fantastiko!!
:)
un besazo!!
G
U
S
A
N
I
T
A

Ixquic* dijo...

Jorge, que buen post.

No veo cambios positivos con la resurrección de M. Justicia. Sin embargo allí se destinan recursos importantes.

Con el MiTur, la cosa es clara! Hay un defectusos diseño. Para levantar un edificio tenés que votar la vieja estructura o remodelarla adecuadamente. Nadie invierte en una dudosa construcción ¿o sí? Allí también se destinan recursos importantes.

uf! Concultura. Otra piñata. Quien quere tener una carrera con soporte académico en la Danza, debe irse a Costa Rica, existe un bachillerato, una carrera y una maestría. No un Centrito de Artes. Es tan triste que sigan condenando a la gente a irse del país por no contar con una oferta acá, en este país tan "impresionante".

¿Lecciones? si, hemos aprendido a reciclar la basura.

Anónimo dijo...

Buena Xibalbá, vos prometés mucho, pero hace falta que des la cara, sería bueno tener una nueva María Julia Hernández.
Saludos desde el destierro!