martes, septiembre 23, 2008

Democracia participativa

Le pagamos a los diputados y a los funcionarios públicos salarios que oscilan entre los 2 mil y los 5 mil dólares, e incluso más. Es decir, algunos tienen salarios hasta 30-35 veces el salario mínimo. ¿Por qué les pagamos tanto? Porque, en teoría, en nuestro sistema de democracia ellos representan nuestros intereses y queremos que las personas que elegimos para hacerlo sean las más capaces. Otra razón es que si se dedican tiempo completo a la labor política esperamos que acumulen suficiente conocimiento sobre los temas relevantes para poder tomar deciciones informadas, algo que el ciudadano común rara vez tiene.

Pero ahora el FMLN propone la democracia participativa.

¿Qué es eso? Es la gallina de los huevos de oro. Bajo esa modalidad de democracia los políticos continuarían recibiendo los mismos altos salarios pero sería la ciudadanía la que haría todo el trabajo.

Si alguien cree que esta es una descripción burda del concepto, pónga la idea a prueba con este candado ético: proponer que la democracia participativa sólo se pueda implementar si los diputados aceptan bajar sus salarios a cinco salarios mínimos, un aproximado de 785 dólares mensuales, mucho más alto que el salario promedio en el país. Esto estaría justificado por el hecho de que ya no tendrían que trabajar tanto, ya no serían los principales proponentes de políticas ni los que tomen las decisiones duras; todo esto, en teoría, lo haría el pueblo. Los diputados serían meros coordinadores de la implementación de políticas públicas creadas por medio de la participación popular.

¿Cuántos diputados aceptarían comerse en sopa a la gallina de los huevos de oro?

3 comentarios:

Ixquic* dijo...

no creo que se la beban, no creo que la sacrifiquen. Los diputados del FMLN además de su salario le pasan un porcentaje al partido...

¡sopita!

Carlos Abrego dijo...

Evo Morales les bajó a todos los senadores, diputados, ministros y al presidente mismo 50% de sus salarios. Fue una de las primeras cinco medidas tomadas por su gobierno.

Porpuse que eso mismo se aplicara en El Salvador. Tojeira en el Co-Latino propuso algo similar.

Ningún candidato dijo esta oreja es mía, mucho menos esta boca...

Pero no creo que la democracia participativa se reduzca a hacer proposiciones, se trata también de controlar, fiscalizar y si se avanza en eso, hasta revocar.

La democracia participativa conlleva también otros aspectos que no puedo exponer aquí, pero ejemplos como el de Puerto Alegre, en Brasil, me parecen elocuentes. De todos modos la delegación del poder resulta imposible evitar, pero una cosa es clara, no se puede seguir con el funcionamiento de confiscación del poder por la clase política.

pelagatos dijo...

Me parece excelente que se les baje el salario, y los que tengan empresas que trabajen ad-honorem.

Yo lo haría