
Con la muerte prematura del proyecto de creación institucional de la Secretaría de Cultura, estoy seguro que el presidente Mauricio Funes debe de estar extrañando a la antigua e insigne y memorable entidad Concultura. Por fortuna, el gobierno de El Salvador todavía paga por mantener el sitio de Internet de Concultura, así que si el señor Funes perdió confianza en la ex presidenta de la Secretaría, Breni Cuenca, al punto de despedirla y de destruir toda posibilidad de continuidad de los logros alcanzados en los últimos seis meses, ahora puede contemplar todo lo que quiera la fotografía del último presidente de Concultura, Federico Hernández Aguilar.
Si, señor Funes, encienda su computadora, acceda al Internet y visite el sitio gubernamental de Concultura, ese oasis de quietud, de tranquilidad y de brutal inanición, como un paciente en estado de coma. Sí, señor Funes, Concultura de nuevo, al alcance de la mano. Y ahí, la mirada recomfortante de Federico Hernández Aguilar.
Gracias, señor Funes por regresarnos al pasado.


